Todos contamos con siete estados de consciencia que regulan diferentes áreas de nuestra vida, estas características están interconectadas de modo que afectan nuestros pensamientos, emociones e incluso órganos y glándulas que a su vez afectan otras partes del cuerpo.
Debe existir equilibrio entre todas los niveles de consciencia para que haya armonía en nuestra vida. Cuando se presenta un desequilibrio en alguno de estos niveles, vemos que algo en nuestra vida no va bien. Esto puede expresarse a través de diferentes enfermedades o en situaciones cotidianas como perder un trabajo, tener malas relaciones, no tener dinero así como también se pueden ver afectadas nuestras emociones sintiéndonos tristes, ansiosos, enojados o teniendo pensamientos muy rígidos, desoladores o que producen discrepancia en nuestro ser.
Nivel 1: Supervivencia
En el primer nivel nos conectamos con nuestra identidad. Es nuestra conexión con la tierra, la supervivencia, la seguridad, el amor por la vida. Respondemos de manera positiva a las situaciones difíciles y sentimos un impulso de vivir.
Cuando estamos desequilibrados en este nivel nos sentimos bajos de energía y tenemos problemas con las piernas, los huesos y el sistema inmune. Sentimos miedo a la vida, culpa, falta de concentración, apego a lo material.
Nivel 2: Sexualidad
En el segundo nivel nos conectamos con la energía sexual, sentimos placer por la vida, se expresa la creatividad a través de la reproducción, la sensualidad y el erotismo.
Cuando existe un desequilibrio en este nivel sentimos miedo a disfrutar, hay un exceso de deseo o por el contrario un desprecio por el sexo. Buscamos únicamente experiencias de placer. Se pueden presentar diferentes disfunciones sexuales y problemas con los órganos reproductores.
Nivel 3: El poder personal
El tercer nivel está relacionado con el poder personal, la confianza que tenemos en nosotros mismos, las emociones. Tenemos una sensación de dominio, voluntad, autoridad, nos preocupamos por la imagen y lo que queremos proyectar al mundo. Un equilibrio produce líderes que saben dirigir y sienten la energía de otros de forma armónica.
Cuando estamos en desequilibrio en este nivel aumentamos de peso, sentimos fatiga, se producen las adicciones y las enfermedades del aparato digestivo y el sistema nervioso. También experimentamos culpa, insatisfacción, adicción al poder, inseguridad, deseo de tener poder y nos volvemos egomaniácos.
Nivel 4: La capacidad de amar
En el cuarto nivel se encuentra nuestra capacidad para amar, perdonar y sentir compasión. Es la conexión entre lo físico y lo espiritual. Sentimos una comunión con los seres vivos y la naturaleza.
Cuando este nivel se encuentra en desequilibrio tenemos una dificultad para amar, sentimientos de aislamiento y desconexión. Tenemos problemas en el corazón, la sangre y en general el sistema circulatorio.
Si tanto el tercer nivel como el cuarto están en desequilibrio podemos ser presas del ego desmedido.
Nivel 5: La comunicación
En el quinto nivel está nuestra capacidad para comunicarnos, expresar lo que queremos, lo que sentimos, la creatividad, la sanación y la capacidad para enseñar.
Cuando tenemos un desequilibrio en este nivel tenemos problemas para expresar lo que deseamos, hay un deseo continuo de estar hablando, tenemos problemas con la tiroides, el aparato bronquial, pulmones y las vías de alimentación.
Nivel 6: La intuición
El sexto nivel se relaciona con la sabiduría, el conocimiento, la intuición. Es la unión entre lo consciente y lo inconsciente Nos guiarnos a través de la voluntad del universo, vemos más allá de las apariencias
Cuando existe un desequilibrio en este nivel se presenta la prepotencia, creer que se sabe todo. Se producen enfermedades con el ojo izquierdo, las orejas, la nariz y el sistema nervioso.
Nivel 7: La espiritualidad
El séptimo nivel está relacionado con la espiritualidad, la conexión con algo superior y la relación con este. Existe un conocimiento espiritual y conexión con todo el universo.
En desequilibrio podemos ser rígidos con las creencias espirituales, no existe un estado de trascendencia. Se presentan problemas en el cerebro superior y el ojo derecho.
Nivel 1: Busca un espacio para estar en la naturaleza, camina descalzo en el pasto o la arena. Escucha música de tambores. Realiza saltos y bailes que aumenten tu energía. Consume alimentos que contengan grandes cantidades de proteína.
Nivel 2: Baila y conéctate con tu cuerpo, practica deportes de contacto, escucha música oriental.
Nivel 3: Toca con la mano la boca del estómago si sientes que no tienes voluntad y fuerza para realizar las cosas. Realiza actividades donde ayudes a otros y te hagan sentir un mayor poder interior.
Nivel 4: Se equilibra a través de la compasión, toca tu pecho e intenta conectarte con las emociones de los otros, poco a poco notarás que tienes más empatía con otros. Practica el perdón.
Nivel 5: Detente a pensar si te han educado para hablar de ciertas cosas y de otras no. Haz una lista de todas las cosas que quisieras decir y no has expresado. Si por el contrario hablas demasiado has ejercicios de silencio, deja descansar a tu garganta. Pregúntate ¿Para qué usas tu voz? Practica actividades que impliquen la creatividad como pintar, danzar, escritura, teatro o música.
Nivel 6: Practica la meditación o la introspección. Realiza ejercicios de respiración, haz movimientos suaves con la cabeza llevándola en diferentes direcciones.
Nivel 7: Practica la meditación o la introspección
Redactora:
JP Ben-Avid





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