¿Recuerdas cuando de niño te preguntaban, qué querías ser cuando crecieras? ¿Te convertiste en aquello que imaginabas? Y cuando ibas a terminar el colegio, ¿qué querías hacer? ¿Lograste hacer lo que querías? ¿Era como te lo imaginabas? ¿Cómo te sientes ahora con lo que estás haciendo?
Todos nacimos con un don único y una misión que cumplir. Pero esto nunca nos lo dijeron, así que son muy pocas las personas que llegan a comprender esto por si solas y deciden seguir su misión.
Todos nacimos con un don único y una misión que cumplir. Pero esto nunca nos lo dijeron, así que son muy pocas las personas que llegan a comprender esto por si solas y deciden seguir su misión.
Todos poseemos un talento único. Para algunas personas es muy evidente cuál ese talento, pero para otras personas es difícil identificarlo, no tiene que ser nada excepcional, es simplemente algo que se te da de manera natural y aunque muchas otras personas puedan hacerlo, tu lo haces de una forma única. Y ¿cómo sabes cuál ese talento único? Es aquello que haces y que cuando lo estás haciendo no te das cuenta de que el tiempo ha pasado, aquello que harías sin que nadie te lo pidiera, sin que nadie te pagara por hacerlo.
El servicio es poner ese talento único a disposición de los otros. No tienes que pensar que el servicio es exclusivo de las personas que colocan fundaciones para ayudar a otros. El servicio es dar ese talento a otros. Por ejemplo un zapatero, si se siente bien haciendo zapatos y además de eso los vende para que muchas personas puedan caminar de forma cómoda, eso es servicio. Es hacer algo a través de lo cual otras personas se benefician.
Cuando se une ese talento único al servicio comienzas a experimentar la felicidad porque haces lo que quieres y recibes la gratificación de ver a otros felices. Cuando ese talento único se une a las necesidades únicas de otras personas entonces experimentas la abundancia y comenzarás a descubrir la razón del por qué estas aquí.
Tu misión puede cambiar con los años, así que debes estar atento a lo que vayas sintiendo.
1. Descubre tu verdadero yo: Lo primero que debes hacer es comprender que eres ante todo un ser espiritual que se expresa a través de un cuerpo físico y no al revés.
2. Descubre tu talento único: Cuando estas expresando tu talento único estas entrando en la conciencia atemporal donde todo es posible.
3. Servicio a la humanidad: Pregúntate ¿Cómo puedo ayudar con mi talento único?
4. Realiza ejercicios de introspección: Puedes simplemente sentarte y cerrar los ojos, concentrarte en tu respiración hasta que estés completamente relajado. Luego pregúntate ¿Qué haría si tuviera todo el tiempo y el dinero del mundo? ¿Cuál es la mejor manera en que pudo servir a la humanidad? La respuesta vendrá a ti.
Basado en la séptima ley de Las 7 leyes espirituales del éxito de Deepak Chopra
Redactora
JP Ben-Avid







