El autocuidado y el cuidado de otros


Usamos cookies propias y de terceros que entre otras cosas recogen datos sobre sus hábitos de navegación para mostrarle publicidad personalizada y realizar análisis de uso de nuestro sitio.
Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK Más información | Y más
ayuda


Por naturaleza buscamos ayudar a los otros. Incluso las personas que consideramos "malas" tienen alguien a quien desean ayudar. Ayudar a otros produce satisfacción, nos da un gozo y una alegría que nos impulsa a hacerlo nuevamente. Sin embargo, existen casos en los que ayudar a otros nos genera sufrimiento y un sentimiento de no ser valorados por lo que hacemos.


Hacernos cargo de otros y de nosotros mismos es parte del aprendizaje que debemos llevar a cabo como parte de nuestra vida. ¿Qué tan bien estamos cumpliendo con este papel? 

como cuidamos de otros

cuidar de otros



¿Cuántas veces te has comprometido con el cuidado de otro? ¿Cuántas veces has sentido satisfacción por hacerlo? ¿Cuántas veces has pensado que no has tenido la colaboración de otros, que estás solo en esa actividad, que tu trabajo no es valorado, que no se preocupan por ti? ¿Cuántas veces has pensado que eres mejor que los otros porque ayudas a alguien?


En ocasiones por la idea de que debemos ser fieles a los compromisos que nos han "impuesto", o por "agradecimiento" nos comprometemos con el cuidado de las personas, dejando de lado nuestro propio cuidado, descuidando nuestro bienestar y posteriormente culpabilizando a los demás por la falta de colaboración.

Cuando no sabemos establecer límites caemos en actitudes en las cuales podemos llegar a cuidar demasiado de los demás, sacrificándonos y dejando de lado nuestras propias necesidades. Cuando sentimos que no somos valorados caemos en actitudes de queja, de superioridad, incluso nos convertimos en manipuladores aprovechando lo "buenas personas" que somos.

Cuando establecemos límites entre el cuidado de nosotros y el de los demás, sentimos satisfacción por la ayuda que estamos prestando, se genera una armonía en las relaciones con la persona que cuidamos y los que están a nuestro alrededor, no existen sentimientos de resentimiento, culpa, reclamos, obligación. Sabemos decir no y nos preocupamos tanto por las necesidades del otro como por las de nosotros mismos, aprendemos que el bienestar de nosotros es tan importante como el del otro.

encontrar equilibrio

cuidarse



Aprende a decir no: Es una de las cosas más difíciles de hacer pero de mayor importancia ya que desde pequeños nos han dicho que debemos ser serviciales y creemos que al decir no estamos siendo egoístas. Pero cuando hacemos algo sin querer hacerlo realmente no estamos siendo honestos, estamos obligándonos y eso indudablemente nos lleva a sentir resentimiento y tener pensamientos como "estaría mejor en mi casa, ¿yo por qué acepté esto?, siempre me utilizan porque saben que no puedo decir que no", etc.


Aprende a pedir ayuda: En ocasiones por temor a ser juzgados o rechazados nos quedamos callados y no pedimos ayuda aún cuando sabemos que la requerimos. Esto hace que nos sobrecarguemos y se produzca estrés en nosotros. El estrés nos lleva a actitudes de enojo, tristeza, etc., y nos puede ocasionar dificultades en nuestras relaciones y enfermedades. Así que lo mejor es pedir ayuda.

Aprender a cuidarnos: El lema de las personas que trabajan ayudando a otros (bomberos, rescatistas, policías, etc.) es "primero me pongo a salvo yo y después ayudo a otro". Este lema lo debes aplicar en tu vida, si estas mal no vas a poder ayudar a otros. Preocúpate por comer bien, por dormir bien, por atender tus necesidades antes que las de los demás. Cuando tu estás bien puedes ayudar a otros, cuando estás mal no puedes ayudar.

Genera un equilibrio entre dar y recibir: Si todo el tiempo estás dando pero nunca recibes te vas marchitando como una planta. Piensa en la naturaleza, siempre pasan por un ciclo de dar y recibir. ¿Qué pasaría si el sol estuviera durante el día y la noche?, ¿qué pasaría si las plantas solo dieran dióxido de carbono durante el día y la noche? ¿cómo daría leche una vaca si no recibe antes alimento? Tu eres parte de la naturaleza y necesitas recibir tanto como dar. Permite que otros cuiden de ti.

Redactora

JP Ben-Avid