El mundo en que vivimos se ha vuelto agitado,
sentimos la necesidad de ser más productivos, más exitosos, tener más dinero y
esto no es solo parte de nuestras metas personales, sino también una exigencia
de nuestras familias, amigos, jefes, empleados. Esta excesiva exigencia del
medio y de nosotros mismos nos ha llevado a sufrir estrés y muchas enfermedades
derivadas de esto, hemos perdido la conexión con nosotros mismos. Esto nos ha
llevado a ser infelices, no saber lo que realmente queremos y dejar de vivir
para simplemente cumplir con las expectativas que tienen otros de lo que es
correcto.
Para volver a conectarnos con nosotros mismos debemos desarrollar nuestra mente y entrenarla de manera que podamos cultivar los potenciales que tiene, aumentar la atención, energía, sosiego y concentración.
Es necesario que aprendas el arte de parar. Para lograr esto podemos realizar algunas actividades sencillas:
- Elige un lugar tranquilo donde no puedas ser molestado
- Siéntate y con los pies apoyados en el piso, las manos sobre las piernas y la espalda recta
- Cierra los ojos
- Elige uno de los siguientes ejercicios: Siente tu cuerpo, observa tu respiración, observa tus pensamientos, concéntrate en un sonido o una imagen, prestar atención a lo que sucede alrededor sin centrarse en nada, prestar atención a las emociones - qué sensación se produce.
Haz este ejercicio durante un periodo corto, puedes empezar con un minuto e ir aumentando. Estos ejercicios te ayudaran a entrenar tu mente hasta que logres tener un mayor control sobre ella.
Poco a poco podrás ir pasando al siguiente nivel que consiste en seleccionar
solo pensamientos positivos.
Diariamente tenemos muchos pensamientos de los
cuales no somos conscientes y que afectan nuestra vida sin saberlo. Tener
pensamientos positivos es concentrar la energía de nuestra mente en una sola
cosa sin distracciones.
Cuando hayas entrenado tu mente para producir pensamientos positivos, puedes elegir uno en el que desees trabajar, investigar acerca de él, concentrarte en él como un objetivo, desarrollar un plan y así poder cambiar el rumbo de tu vida.
La concentración de la mente en un pensamiento es lo que te lleva a que este se vuelva una realidad, pero debes empezar por aprender a controlar tu mente.
Desarrollar esta habilidad traerá calma a tu vida y te liberará del estrés que vives constantemente, comenzarás a conocerte e identificarás las cosas que quieres para ti.
Dentro de los beneficios de esta práctica encontrarás un aumento en la compasión, empatía, disminuir el miedo, la ansiedad, el estrés, ayuda a superar malos hábitos, mejora la toma de decisiones, mejora la salud, disminuye enfermedades cardiacas, hipertensión, aumenta la felicidad, inteligencia y el autocontrol.
Redactora
JP Ben-Avid


