Los orientales piensan que existen diferentes dimensiones en
las que se producen las enfermedades, Por el contrario, los occidentales hemos
sido criados bajo la idea de que la enfermedad simplemente corresponde al
deterioro de una parte física y la forma de resolverlo es por medio de los
medicamentos.
Hemos escuchado hablar de términos como Ki, Chi, Qui, Prana que no es otra cosa
que la energía vital que contiene todo. La energía vital es lo que nos da la
vida, cuando tenemos energía vital tenemos ganas de hacer cosas, de movernos,
nos sentimos alegres. Cuando nos falta energía vital nos sentimos cansados,
desanimados, tristes, etc. La enfermedad es la falta de energía vital en una
parte de nuestro cuerpo, es por eso que cuando nos sentimos enfermos, nuestro
estado de ánimo cambia y viceversa. Al morir nuestra energía vital desaparece
por completo.
En el siglo XX, Wilhelm Reich habló de esta energía llamándola orgón y
consideraba que la cantidad de energía vital influía sobre las células y por
tanto determinaba la vulnerabilidad a sufrir infecciones y enfermedades.
Existen formas sencillas de obtener energía vital, entre ellas está caminar en
el pasto sin zapatos, danzar, abrazar un árbol, estar cerca de una cascada,
pensamiento positivo, socialización armónica (compartir temas agradables con
otras personas).
Algo importante a tener en cuenta es que el exceso de energía vital es tan
dañino como no tener energía, por eso lo adecuado es que exista un equilibrio,
para ello existen prácticas como el yoga, artes marciales, bioenergética,
respiración, visualización, que nos ayudan a equilibrar la energía y desechar
aquella que no necesitamos.
El desequilibrio en la energía que circula en nuestro organismo es lo que impide
el desarrollo natural de las funciones de nuestro sistema. Reorganizando esta
energía de forma que fluya armónicamente por nuestro cuerpo se restablecen las
funciones del mismo.
Muchas personas dirán que estas técnicas no funcionan ya que no se han
recuperado, pero tenemos que vernos como un todo. Imaginemos que somos una pila
recargable, si dejamos 10 minutos la pila conectada a la corriente y luego
queremos que nos dure un mes, es poco probable que esto suceda. Si por el
contrario dejamos la pila durante un mes conectada a la corriente puede que la
pila estalle. Si coloco la pila en el cargador pero el cargador no recibe
corriente, la pila nunca se cargará. Así mismo sucede con nuestro cuerpo, si
todos los elementos necesarios para restaurar mi salud no están funcionando,
una práctica no hará la diferencia.
Aunque estamos cansados de escuchar que debemos tener una buena alimentación,
es importante seguir este consejo. Los alimentos contienen energía vital,
dependiendo de la calidad de estos tendremos más o menos energía vital. Si
comes una fruta recién bajada de un árbol, la cantidad de energía será muy
superior a una que lleve varios días de haber sido cortada. Los alimentos
conocidos como chatarra son eso "chatarra", en realidad no contienen
energía vital, por eso siempre que los comemos sentimos la necesidad de comer
más, porque no nos dieron lo que necesitábamos.
Dormir bien nos ayuda a recuperar la energía que perdimos, pero dormir bien
implica tener las condiciones adecuadas: una habitación oscura, sin ruidos,
dormir en la noche (preferiblemente entre 10 p.m. y 4 a.m.), no tener el
televisor o el radio prendido, una temperatura adecuada.
Los pensamientos generar sustancias que se distribuyen por nuestro cuerpo,
generando sensaciones corporales a las que llamamos emociones. Si tus
pensamientos son negativos, las sustancias que viajan por el cuerpo van a
generar bloqueos en la energía vital.
Piensa en lo que sucede cuando te estresas.
Primero hubo un pensamiento como "tengo mucho trabajo", este pensamiento
generó una sustancia que hizo que se tensionaran mis músculos, impidiendo que
llegue correctamente la sangre a ciertas zonas del cuerpo, lo que a su vez
genera una falta de energía vital en esa zona. Si fue en la zona de los hombros
y permaneces mucho tiempo con este desequilibro empiezas a sentir dolor de
cabeza el cual se convierte en una migraña.
Cuando vas a que te hagan un masaje, lo que te están haciendo es desbloqueando
ese lugar por donde no estaba fluyendo la energía. Tal vez sientas que te
relajaste por fin, pero si tu pensamiento negativo vuelve, tu estrés vuelve.
El amor lo hemos entendido como el sentimiento hacia una o un grupo de
personas, pero en realidad el amor es una energía cohesiva y al sintonizarnos
con esta vibración se produce la curación. Sentir la energía del amor es sentir
una conexión con algo superior, con la naturaleza y los animales. Esta conexión
lleva necesariamente a aumentar la energía vital y por lo tanto la salud, al
contrario, cuando una persona se siente desconectada, la salud se ve
deteriorada.
Cuando usamos la energía del amor podemos curarnos. El amor tiene una vibración
muy alta que nos ayuda a que fluya la energía por nuestro cuerpo. Al principio
es difícil conectar con esta energía ya que no pensamos en ella como una
energía sino como un sentimiento hacia alguien o algo.
Puedes usar música o sonidos de la naturaleza que te ayuden a estar más
tranquilo.
Cierra tus ojos, respira profundo tres veces, imagina que con cada exhalación
van saliendo todos los problemas y preocupaciones. Relaja tu cuerpo de pies a
cabeza.
Piensa en una persona por la que sientas mucho amor, puede ser también tu
mascota. Imagina a esa persona frente a ti y visualízala lo más clara posible.
Mira su sonrisa y ve sintiendo esa sensación de amor. Trata de mantener la
mayor parte del tiempo esta sensación.
Ahora ya estás conectado con la energía del amor.
La energía del amor se siente en el centro del pecho, así que ahora toma esa
energía y dirígela hacia la zona de tu cuerpo que necesita ser sanada. Puedes
usar tus manos colocándolas en esa parte de tu cuerpo, imaginando que la
energía sale del pecho y viaja por tus brazos hasta llegar a tus manos. Imagina
que esta energía sale de tus manos y llega a esa parte del cuerpo,
envolviéndolo. Permanece unos minutos así.
Si no existe una parte específica de tu cuerpo que quieras sanar sino que
simplemente deseas equilibrarte, imagina que esa sensación de amor en tu pecho
se va expandiendo hasta cubrir todo tu cuerpo.
También puedes equilibrar la energía a tu alrededor, expandiendo más y más esta
sensación hasta cubrir toda la habitación, la casa o hasta donde quieras
llegar.
JP Ben-Avid
Redactora







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