Pasar del miedo a la seguridad y la confianza


Usamos cookies propias y de terceros que entre otras cosas recogen datos sobre sus hábitos de navegación para mostrarle publicidad personalizada y realizar análisis de uso de nuestro sitio.
Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK Más información | Y más

confianza

Los seres humanos por naturaleza nacemos siendo dependientes. Si no contamos con una persona que nos cuide en nuestros primeros años de vida sería muy difícil sobrevivir. Esta característica hace que generemos seguridad en el mundo o por el contrario la perdamos por completo dependiendo de las condiciones en las que vivimos esos primeros años.

vida miedo

miedo


De pequeños tenemos una confianza natural frente a la vida, esto nos hace arriesgados, experimentamos el mundo sin pensar en que puedan existir peligros, eso nos vuelve en ocasiones un poco temerarios. Pero cuando empiezan a aparecer situaciones que interpretamos como amenazantes (puede ser el simple hecho de que no nos den de comer en cuanto sentimos hambre, somos niños y pensamos como niños), comenzamos a percibir el mundo como un lugar donde pueden ocurrirnos cosas malas, donde podríamos incluso morir. Ahí es donde empieza a aparecer la inseguridad.

Cuando vemos el mundo con miedo e inseguridad, podemos llegar a volvernos demasiado temerosos de cualquier situación que aparezca en nuestra vida, queremos vivir bajo el cobijo constante de una persona que nos brinde la seguridad que no sentimos en nuestro interior. Esta situación nos lleva muchas veces a desarrollar relaciones de dependencia, donde sentimos que no podemos vivir sin ese otro.

De adultos queremos creer que somos autónomos e independientes, pero en el fondo somos niños temerosos, por lo que negamos que tenemos esas relaciones de dependencia. Negamos el maltrato que recibimos y mostramos ante el mundo una máscara donde todo está aparentemente bien. No es que mintamos a los otros, es que nos mentimos a nosotros mismos, dejamos de cuestionar y creemos todo lo que nos dicen, igual que lo hace un niño pequeño.

confianza

seguridad


Por otro lado, cuando hemos vivido en un mundo donde desde pequeños recibimos la confianza y la seguridad que necesitamos para crecer en la vida, para enfrentarnos a las situaciones cotidianas, conservamos la curiosidad y el asombro del niño pequeño, pero teniendo la suficiente sabiduría para saber cuando estamos en peligro, cuando están abusando de nosotros, cuando debemos evitar una relación y cuando debemos tomar acción frente a ella.

Cuando tenemos confianza nos liberamos de los prejuicios, experimentamos, desarrollamos nuestras habilidades para la vida, tenemos fe aun cuando las cosas no se vean tan bien. Cuando tenemos seguridad, la trasmitimos a los otros, nos volvemos responsables por nuestros errores y somos optimistas pero sin ingenuidad.

seguridad

seguridad


1. Mira tu presente: El presente es el que nos da la pista para saber si traemos una máscara de falsa seguridad. Mira tus relaciones, ¿cómo son? no tienes que decírselo a nadie, solo debes ser sincero contigo mismo. Vas a encontrar que habrán relaciones muy sanas pero otras que no lo son tanto, verás tus miedos, tu comportamiento frente a otros.


2. Siente tus emociones: Después de ver tu presente permítete sentir cómo te sientes en esas situaciones. Tal vez sientas que te duele el alma y que no vas a soportar el dolor, pero sigue sintiendo.

3. Ve al pasado: Esas emociones que están apareciendo te van a permitir identificar ¿qué sucedió cuando eras pequeño?, ¿en qué situaciones te sentiste inseguro? Seguramente muchas de estas emociones te llevaran a conectar con tus padres o las personas que hicieron de cuidadores.

4. Sana a tu niño interno: Ahora eres un adulto y tienes la capacidad de hacerte cargo de ti mismo. Aprende a cuidar de ese niño que llevas dentro, que está abandonado y al cual ignoraste. Haz cosas que normalmente no harías solo. Esto te ayudará tener confianza en tí mismo.


Redactora

JP Ben-avid

No hay comentarios:

Publicar un comentario