Cuando deseamos conseguir algo podemos tomar dos actitudes, desear con apego o sin apego. La mayoría de veces elegimos la primera (con apego) porque ha sido lo que siempre hemos hecho, porque no sabemos cómo actuar con desapego. Pero esta forma de actuar constantemente nos lleva a la frustración y al sufrimiento.
El apego está basado en el miedo y en la falta de confianza, es querer retener algo y desearlo pero con miedo.
Cuando deseamos algo con miedo es difícil conseguirlo porque tenemos dos energías opuestas dentro de nosotros, por un lado el deseo impulsa para conseguir lo que queremos pero el miedo le resta energía al deseo, haciendo que no se materialice ese deseo.
El apego es inseguridad, la inseguridad es falta de conocimiento pero no de lo externo sino de lo interno, es la falta de confianza en el poder interior.
El apego esta asociado con la conciencia de pobreza, es creer que no hay suficiente para mi, me vuelvo egoísta porque creo que si dejo algo a los demás entonces no habrá suficiente para mí.
Con el apego hay desesperanza. Cuando estamos apegados son importantes las cosas materiales porque son el símbolo del yo, nos identificamos con las cosas que poseemos y tenemos miedo de perderlas porque al perderlas pensamos que se va a perder nuestro yo.
El apego es el miedo a la incertidumbre. Apegarse a lo conocido es apegarse al pasado, porque en el presente y el futuro no existe la seguridad. El pasado no existe, entonces apegarse al pasado es querer tener algo que no existe, cuando nos apegamos al pasado no hay evolución.
Cuando nos aferramos al futuro también nos estamos apegando ya que por esperar aquello que queremos nos perdemos de otras posibilidades. Muchas veces la oportunidad esta escondida en las cosas que pasan en el presente y cuando nos apegamos al pasado o al futuro dejamos de verlas, esto hace que la realización de nuestro deseo se aleje.
El desapego es renunciar al interés por el resultado, es concentrarse en lo que deseo pero sin estar apegado a que ello suceda, esto suena un poco incoherente porque pensamos, pero si deseo algo cómo no me apego. El deseo y el apego no son lo mismo.
El deseo es pensar en algo y concentrarme en ello con la confianza de que lo voy a lograr.
Cuando nos desapegamos del resultado la energía fluye, haciendo que consigamos rápidamente lo que deseamos. El desapego es la confianza en el poder del ser interior.
El desapego está asociado con la conciencia de riqueza, es creer que el universo es suficientemente abundante para darnos a todos, es tener fe en que existe en algún lugar lo que yo deseo aunque aún no vea su manifestación física. La conciencia de riqueza hace que logremos todo lo que deseamos en el momento en que lo deseamos.
Cuando hay desapego hay alegría. Cuando nos desapegamos reconocemos nuestro propio yo y sabemos que el símbolo es solo eso, por lo que dejamos de tener miedo de perderlo, porque sabemos que va a llegar más.
Debemos aprender a vivir en la incertidumbre, entender que en este universo todo es incertidumbre. La incertidumbre nos brinda la posibilidad de ser creativos.
Desapegarse no quiere decir que dejemos de lado nuestro deseo y la intención de alcanzarlo, sino que por el contrario mientras visualizamos lo que deseamos, estamos abiertos a todas las experiencias que nos brinda el presente, esto nos da la posibilidad de cambiar en el camino si vemos que lo que deseábamos tiene algunas fallas, también nos permite disfrutar del camino sin importar el resultado.
No imponer mi propia voluntad. Dejar de pensar que las cosas siempre tienen que ser como yo quiero.
Permitir que los demás se expresen de la forma en que quieren hacerlo. Eliminar el pensamiento de que las personas deben actuar como yo considero que es correcto.
Dejar de preocuparse. La preocupación es la falta de confianza en que todo se va a resolver. Es el no querer estar en el presente. "Hoy permito que las soluciones a mis problemas lleguen".
Basado en la sexta ley espiritual del éxito de "Las siete leyes espirituales del éxito" de Deepak Chopra
Redactora
JP Ben-Avid
JP Ben-Avid







Hay personas que son tan pobres que lo único que tienen es dinero, y siendo el dinero uno de los motores que mueven el mundo, esas personas están bloqueadas porque no son felices y no tienen idea de cómo disfrutar la vida
ResponderEliminarEs importante tener en cuenta la pirámide de necesidades de Maslow ya que si las necesidades básicas no están cubiertas es difícil que una persona se deje motivar por cosas superiores. Cuando tienes hambre piensas en comer y tus pensamientos se enfocan en esto, porque nuestro cerebro tiene como prioridad la supervivencia.
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