El estrés es la sensación que tenemos de que lo que nos piden es más
grande o más difícil que lo que nosotros podemos hacer para solucionarlo.
Imagina que te piden construir un cohete y no cuentas con ningún
elemento a tu alrededor para hacerlo. Esta situación te comienza a
generar estrés. Y si adicionalmente te pido que lo construyas en un
tiempo límite, por ejemplo un mes, tu estrés va en aumento. Cada vez que
piensas que no tienes los conocimientos para construir el cohete y que
además cuentas con muy poco tiempo esto se traduce en estrés. Pero si
por el contrario te pido que hagas un avión de papel y te doy una semana
para construirlo, seguramente estarías muy relajado, puesto que es
algo más sencillo y el tiempo es adecuado para entregarlo.
Esa sensación de que no tienes las herramientas o capacidades para lograr lo que te piden puede ser real o imaginaria. En el vídeo Comprendiendo miedos y tensiones tendrás una idea más clara de cómo funciona el estrés.
Esa sensación de que no tienes las herramientas o capacidades para lograr lo que te piden puede ser real o imaginaria. En el vídeo Comprendiendo miedos y tensiones tendrás una idea más clara de cómo funciona el estrés.
El estrés puede durar solo un momento mientras la situación que te
afecta está presente o puede durar más tiempo dependiendo de ciertas
condiciones. Por ejemplo cuando la situación tuvo un alto impacto
emocional, por ejemplo un accidente tiene una fuerte carga mientras que
un ruido muy fuerte seguido de calma no tiene un impacto tan alto.
El estrés puede generar síntomas emocionales, mentales, físicos y conductuales. Dentro de ellos podemos encontrar depresión, ansiedad, irritabilidad, miedo, confusión, temor a fracasar, pensamientos recurrentes, dificultad para concentrarse, incremento consumo alcohol y cigarrillo, aumento o disminución del apetito, tensión muscular, alteración del sueño, la digestión
El estrés puede generar síntomas emocionales, mentales, físicos y conductuales. Dentro de ellos podemos encontrar depresión, ansiedad, irritabilidad, miedo, confusión, temor a fracasar, pensamientos recurrentes, dificultad para concentrarse, incremento consumo alcohol y cigarrillo, aumento o disminución del apetito, tensión muscular, alteración del sueño, la digestión
Hacer ejercicio es una forma de manejar el estrés. Te ayuda a liberar la energía acumulada por el estrés, el ejercicio te ayuda a liberar endorfinas lo que nos ayuda a liberar la ansiedad y genera una sensación de felicidad en nuestro cuerpo. El ejercicio lo debemos practicar con regularidad 3 o 4 veces en la semana ya que si lo practicamos ocasionalmente podemos generar lesiones musculares.
Descansar y dormir es otra manera disminuir el estrés. Dormir bien significa que duermes la cantidad de horas adecuadas (8 o 9 horas). Evita dormir en el día, dormir con el televisor o la radio prendida, la habitación debe ser oscura, evita comidas pesadas antes de dormir.
La buena alimentación es fundamental para disminuir el estrés. En situaciones estresantes es probable que sientas ansiedad por comer o por el contrario que pierdas el apetito. Debes mantener una dieta saludable y equilibrada, evitar el consumo de alimentos procesados, no saltarse las comidas.
Aprende a organizar tu tiempo y tus actividades. Cuando tienes muchas cosas que hacer y no te organizas comienzas a tener la percepción de que tienes demasiadas cosas. Haz una lista de tus tareas pendientes y enfócate en hacer una a una, no intentes hacer varias al tiempo porque vas a perder la concentración y vas a tardar más tiempo.
Practica la respiración consciente para relajarte. A través de la respiración se calman las emociones y tienes una mayor sensación de control sobre tu cuerpo.
Practica la respiración consciente para relajarte. A través de la respiración se calman las emociones y tienes una mayor sensación de control sobre tu cuerpo.
JP Ben-Avid
Redactora





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