Hemos
desarrollado con el tiempo una idea errónea sobre lo que es la enfermedad.
Pensamos por ejemplo que bajo ciertas condiciones es obligatorio enfermarse.
"Si me mojo con la lluvia me va a dar gripa". Esta es una de tantas
creencias que tenemos con respecto a la enfermedad, pero existen muchas más
como que estamos obligados a enfermarnos de las mismas cosas que se enfermaron
nuestros ancestros, que la única manera de curarnos es tomando medicamentos,
que la vejez es sinónimo de enfermedades, etc.
Existen básicamente dos formas de tratar una enfermedad: a
través de la medicina alopática o a través la medicina holística.
La medicina alopática se encarga exclusivamente de nuestro
cuerpo físico. Esta medicina examina los síntomas, se realizan exámenes y a
partir de un conjunto de criterios define un nombre específico para todos estos
resultados al cual llama diagnóstico. Con este diagnóstico se realiza el
proceso de curación que consiste en tratamientos y medicamentos específicos
concentrados en eliminar los síntomas que hacen sentir mal al paciente. Esta
medicina es excelente cuando requieres resultados rápidos y de emergencia. Si
por ejemplo tienes un infarto o apendicitis, es este tipo de medicina la que te
salva la vida.
La medicina holística por el contrario es una medicina más
lenta pero que va más profundo. No se encarga simplemente de mirar los síntomas
y curarlos sino que busca su origen. La medicina holística sana todas las capas
existenciales del ser humano y busca una sanación a profundidad.
Lo primero que debes entender es que nadie sana a nadie. El
terapeuta, sea este de cualquier rama de la salud, no sana al paciente. Es el
mismo paciente quién se sana, el terapeuta solo ayuda a la persona a encontrar
la ruta para sanarse, removiendo lo que bloquea la sanación.
Entiende que el cuerpo es un cosmos donde se sincronizan
varios sistemas. Cuando se bloquea o se desequilibra una parte, se afecta otra.
Conectar con la causa interna. Busca dentro de ti el origen
de la enfermedad. La causa externa es algo que te sucedió y te afectó
emocionalmente. Esta causa interna hace que nuestro sistema inmune se vuelva
vulnerable y en nuestro cuerpo comienzan a aparecer patógenos que generan los
síntomas a los que llamamos enfermedad.
Buscar formas de ser más feliz a través de la salud
Si quitamos la enfermedad (síntomas, patógenos), la causa
interna sigue existiendo, por lo que continuaremos generando más enfermedades.
Los pensamientos y las emociones son la base de la
enfermedad. Por ejemplo si crees que tu vida alrededor es mala, no te gusta lo
que ves, con el tiempo comenzarás a tener problemas con tu visión. Todo
pensamiento negativo produce un debilitamiento en el cuerpo que produce el
campo apto para que lleguen virus bacterias y enfermedades.
Las enfermedades genéticas vienen de la información o
pensamientos traídos de nuestros ancestros. Son creencias que damos por sentado
porque alguien que tiene más experiencia y sabiduría que nosotros cree que es
así o porque deseamos ser leales a esta persona.
Identifica la causa interna, ya sea un pensamiento o emoción propia
o heredado y comienza tu sanación.
Redactora
JP Ben-Avid





Comparto totalmente este artículo y la realidad es que la enfermedad y la vejez nacen en la mente, por eso "mens sana in corpore sano"
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