Conquistar la atención y la intención para lograr lo que quieres

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enfoque

Existe una conexión entre lo invisible y lo visible. Cuando deseamos algo estamos en el mundo de lo invisible, cuando lo conseguimos estamos en el mundo de lo visible. El problema es que muchas veces no sabemos cómo pasar de un mundo al otro o para hacerlo requerimos de mucho trabajo y esfuerzo. Pero existe una forma más sencilla de lograrlo.

Si pensamos en lo esencial de las cosas nos daremos cuenta que todo está hecho de lo mismo, átomos con una determinada carga, átomos de carbono, oxígeno, hidrógeno, etc. Entonces si todo está formado por átomos, ¿qué es lo que hace que una flor sea una flor, una vaca sea una vaca, una persona sea una persona diferente a otra?

atención intencion

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La atención y la intención son cualidades de la conciencia. Solo los humanos tenemos la capacidad de ser conscientes de lo que pensamos y pensar sobre nuestro pensamiento.

El espacio cuántico es el terreno, la esencia sin forma, es donde está el potencial para que un conjunto de átomos se conviertan en una flor o en un animal o en un ser humano. En ese espacio cuántico se encuentra el potencial de las infinitas posibilidades

La conciencia de la información es lo que interpretamos como pensamientos, sentimientos y emociones. Cuando pensamos y sentimos, es cuando le damos una intención a ese campo cuántico. Pero además de tener conciencia de la información que hay en el espacio cuántico también tenemos la capacidad para modificar la energía y la información del campo.

La intención es la semilla (información), que da forma a lo invisible para transformarlo en invisible. La intención es la que hace que ese campo cuántico deje de ser potencialmente cualquier cosa para transformarlo en algo específico. En la intención esta la clave para la realización.

La intención es la encargada de modificar y organizar la información, por ello mientras más claro y definido sea lo que pienses, más fácil será la cristalización de ese pensamiento en realidad. La intención debe llevar consigo el desapego para que la energía fluya libremente hacia donde tiene que ir.

La atención es la capacidad de mantener el enfoque, de dominar el pensamiento para mantenerlo en un lugar inamovible, inquebrantable, que no cambie bajo ninguna circunstancia. La atención focalizada elimina los obstáculos. 

Para que haya atención debemos estar en el momento presente, comprender y aceptar el presente. La atención produce más energía por eso aquello en lo que piensas crece en tu vida. La conciencia vive en el presente por eso no tenemos poder para hacer nada en el pasado ni en el futuro.

Para modificar la energía y la información se requiere de atención e intención. La verdadera transformación se logra con la conciencia de la atención y la intención. Estos dos elementos pueden cambiar tu vida manifestando lo que deseas siempre y cuando no se violen las leyes de la naturaleza. Podemos llegar a modificar incluso nuestro cuerpo con la correcta atención e intención , una enfermedad puede ser curada.

ejercicio

objetivo


1. Busca un espacio en silencio
2. Escribe las metas. Recuerda que entre más específico mejor. Siempre se deben escribir ya que el solo pensamiento tiende a ser fluctuante, el escribir ayuda a centrar la atención.
3. Concentra la atención en tus metras permaneciendo en el presente.
4. Desapegate del resultado
5. Deja de pensar en los detalles de cómo lograrlo, de eso se encarga el universo.
6. Haz este ejercicio en la mañana y en la noche.

Basado en la quinta ley de Las 7 leyes espirituales del éxito de Depak Chopra

Redactora


JP Ben-Avid

¿Cómo desarrollar la sabiduría?


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conciencia

La sabiduría ha sido mal entendida como la acumulación de conocimiento, entre más conocimientos tienes más sabio te consideras. Tener conocimientos no implica se sabio, sino, piensa en cuánto conocimiento tienes y cuánto te has equivocado.


falta sabiduria


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Los seres humanos por naturaleza tenemos la tendencia de juzgar los actos de una persona por su resultado. Pero existe algo en el universo llamado la ley de causa y efecto. Esta ley también aplica no solo en la física y lo que llamamos karma. Cuando una persona es o actúa de determinada manera, es solo el resultado de sus experiencias pasadas. Lo que nosotros llamamos personalidad es el conjunto de respuestas que emitimos, las decisiones que tomamos, los sentimientos y pensamientos que tenemos como resultado de todo lo que hemos aprendido, de nuestras experiencias pasadas.

Cuando criticamos y juzgamos a los demás por lo que hacen o dicen o por lo que son, estamos poniendo de manifiesto nuestra ignorancia con respecto a la ley de causa y efecto. Criticar y juzgar es la ausencia de sabiduría.

El error del otro refleja el error en mi, cuando me centro en el error del otro permito que me arrebaten la paz. Cuando estamos enojados y le decimos a otra persona lo que estamos pensando, no hay paz dentro de nosotros, por lo tanto lo que decimos no está cargado de sabiduría. Cuando juzgamos y criticamos, estamos emitiendo palabras sin amor.

sabiduría



sabiduria


La sabiduría es la capacidad de exteriorizar las ideas. Pero no se trata simplemente de hablar por hablar, la sabiduría implica expresarse con amor y paz. La sabiduría va de la mano de la paciencia.

La sabiduría es el amor manifestado a través de las experiencias adquiridas. Son las experiencias por las que hemos pasado las que nos hacen más sensibles frente a los otros, dándonos la capacidad de comprender no solo lo aparente de las situaciones sino lo que hay más allá de un acto o situación. Cuando comprendes, sientes compasión (sentir piedad) por el otro. Sentir compasión no es lo mismo que sentir lástima. La lástima es victimizar al otro, la compasión es la capacidad para ver con amor, con luz toda la situación, su causa y su efecto, sin juicio. Por eso cuando amas, actúas con sabiduría.

La sabiduría nos da la posibilidad de escoger el camino correcto. Lo que en apariencia es fácil no siempre es el camino correcto. Es más fácil criticar y juzgar que amar, es más fácil culpar al otro por sus resultados que tomarnos el tiempo de conocerlo realmente y entender lo que lo motiva a actuar de una determinada manera. Lo fácil es una prueba para ver el comportamiento y los errores que cometemos, para determinar si hemos aprendido de la experiencia o si seguimos cometiendo los mismos errores.


¿Cómo desarrollar la sabiduría?

Dominio personal: Aprender a controlar los impulsos producidos por las emociones. Aprender a detenernos ante nuestro instinto que nos grita una solución "fácil" y rápida. Cuando aprendemos a controlar los impulsos y a darle un cauce adecuado a las emociones tomamos mejores decisiones.

Aprender a corregir la causa y no el efecto: Tomate el tiempo para ver por qué actúas de la forma en que lo haces. Seguramente desde tu infancia sufriste un montón de situaciones que te llevaron a este estado actual. Corrige la causa y el efecto desaparecerá.

Imagina en el centro de tu corazon una luz de color dorado: Los colores tienen una frecuencia determinada, cuando nos centramos en un color específico nuestras células comienzan a vibrar en esa misma frecuencia, entonces estás atrayendo hacia ti un estado específico. El color dorado es la vibración de la inteligencia superior (sabiduría).

Redactora
JP Ben-Avid



Inteligencia emocional: La clave para el éxito

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¿Te has preguntado por qué no triunfas en lo que quieres? ¿Por qué si tienes tantos conocimientos, te consideras una persona inteligente y preparada para tu oficio y aún así no logras sobresalir? ¿Sientes que tienes un gran potencial por desarrollar pero no encuentras aquello que te llevará al éxito?


Hemos escuchado a nuestros padres, maestros y amigos decir que es necesario ir a estudiar, prepararse y tener una carrera para ser alguien en la vida. Estudias 15, 20 o más años y sigues en el mismo punto, sientes que aún no es suficiente. Entonces buscas una maestría, un doctorado y continuas estudiando y estudiando para tener mejores resultados, pero aún así, no consigues lo que anhelas.

La razón es muy sencilla, todo esto de lo que hemos hablado hasta el momento se llama inteligencia racional. Esta inteligencia nos permite desarrollar habilidades y destrezas para desempeñar una labor específica. Esta inteligencia es fácil de desarrollar si contamos con el entrenamiento correcto. Para ello vamos al colegio, a la universidad, tomamos seminarios, cursos, etc. El desarrollo de la inteligencia racional nos proporciona un 20% del éxito en nuestra vida.

Pero existe otra inteligencia de la que poco nos han hablado y que nos da el 80% del éxito, esta es la inteligencia emocional. Esta inteligencia es un poco más difícil de desarrollar ya que no contamos con la guía de un maestro como sucede con la inteligencia racional y depende de muchos factores externos.

emociones básicas


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Miedo: Es la falta de recursos para afrontar la situación. Tiene la capacidad de paralizarte o movilizarte. En la medida en que superes un miedo, aprendes que es más fácil superar otras pruebas que te pone la vida.

Enojo: Te ayuda a defenderte cuando sientes que están siendo violados tu derechos. El enojo aparece cuando existen situaciones que nos llenan de frustración. 

Tristeza: Es una emoción que te enseña que a veces pierdes y que te prepara para superar las ausencias. Si decides evadir la ausencia con el enojo o con otra actividad, el problema permanecerá contigo hasta que llegue otra situación que te recuerde lo que has intentado ocultar.

Alegría: Te da la motivación necesaria para experimentar otras situaciones que te permitan volverla a generar.

usar cabeza corazon


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Existe una gran diferencia entre el ser y el parecer. Cuando tenemos muchos conocimientos podemos llegar a parecer personas exitosas, pero no necesariamente lo somos. La inteligencia emocional es la congruencia que existe entre lo que yo se y aplicar lo que yo se. La inteligencia emocional nos ayuda a cambiar nuestra esencia. Es la capacidad de percibir los sentimientos propios y ajenos y servirse de ellos para el bienestar de todos.

claves inteligencia emocional

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Aprender a reconocer las emociones. Debes ponerle nombre a lo que sientes. Cuando te preguntan cómo te sientes, ¿tu respuesta es "me siento alegre" o "no sé"? Si tu respuesta es no sé, entonces debes aprender a identificar tus emociones.

Aprende a identificar tus emociones para lograr identificar las de los demás.

Conectar con las emociones. No reprimas la emoción, esto solo genera enfermedad. Acepta lo que sientes. Si estás enojado deja que la emoción esté. Cuando reprimes la emoción ella crece y busca la forma de salir a la superficie.

Entiende que las emociones no son ni buenas ni malas, simplemente son un indicador para decirte si algo está bien o está mal.

Aprende a controlar la reacción, no la emoción. Las emociones siempre van a aparecer porque somos seres emocionales y no vas a poder cambiar esto, pero puedes cambiar la forma en que reaccionas frente a una emoción.


La emoción aparece cuando hay un estímulo interno o externo. El pensamiento es el significado que le damos al estímulo. Cuando aparecen la emoción y el pensamiento, se produce una acción por parte de nosotros. La acción que emprendemos frente a un estímulo siempre va a ser diferente en cada persona. Pero si queremos desarrollar una inteligencia emocional debemos aprender a:

No rotular: Dejar de pensar que algo es bueno o malo. Dejar de juzgar a las personas por lo que hacen.

Mejorar nuestra autoestima: Aprender a sentirnos bien con nosotros mismos sin dañar a los demás. Cuando la autoestima se excede se vuelve ego y esto tampoco es bueno ya que nos olvidamos de los otros. Cuando tenemos baja autoestima se nos dificulta aceptar el fracaso y nos involucramos en relaciones destructivas. Debemos encontrar un equilibrio entre no querernos y querernos en exceso. Aprendamos a alejarnos de las personas tóxicas, hagamos cosas que nos gusten y nos hagan sentir bien.

Ser asertivivos: Es el punto intermedio entre ser una persona pasiva y agresiva. Debemos aprender a exponer nuestros puntos de vista de una forma clara y concisa, sin atacar a los otros pero haciendo valer nuestros derechos.

Tener empatía: Es la capacidad de entender a la otra persona por su postura corporal, de escucharla, de ponerse en su lugar sin que me afecte lo que le pase. La empatía fortalece los vínculos.

Pedir feedback: Muchas veces tenemos una idea errónea de nosotros mismos. El concepto que tenemos de nosotros no concuerda con lo que los demás ven, por ello es importante pedir retroalimentación de las personas que son significativas. 

Redactora
JP Ben-Avid

El amor y la sanación


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Hemos escuchado que la enfermedad es el resultado de nuestras emociones y muchas veces nos quedamos solo con esta opinión. Es verdad que existen circunstancias en las cuales la enfermedad es producto de las emociones que sentimos y que no hemos podido procesar de forma correcta. Pero existen otras razones para que esto suceda.


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La enfermedad es el resultado de la falta de energía circulando por una o varias zonas del cuerpo. Cuando esto sucede la red que mantiene al cuerpo en funcionamiento se deteriora, afectando de esta forma una zona específica que al estar en desequilibrio, afecta otras zonas.



Esta falta de energía puede ser producida por la agresividad. No como una reacción violenta hacia otra persona sino como nuestra falta de sensibilidad para escucharnos a nosotros mismos, cuando dejamos de seguir a nuestro sistema de guía emocional. Esta agresividad toca nuestro cuerpo emocional que finalmente afecta nuestro cuerpo produciendo como resultado la enfermedad.



Pero esta no es la única manera en que es tocado nuestro cuerpo emocional y por tanto nuestro cuerpo físico. El simple hecho de ser seres humanos, nos lleva a convivir con otros. En medio de esa convivencia estamos constantemente dando y recibiendo. A través de ese intercambio constante se producen las enfermedades, así que no siempre debemos atribuir la enfermedad a algo que pensé y sentí como se ha vuelto tan común.



Por otra parte, dentro de nuestro proceso evolutivo, en ocasiones es necesario aprender a través de la enfermedad, es cuando crecemos a través del sufrimiento o del discernimiento. Podemos ver a la enfermedad como un amigo que nos enseña algo o podemos seguir sufriendo y repitiendo la misma situación una y otra vez.



La enfermedad es una forma también es la forma que tiene nuestro cuerpo de decir que cambiemos de hábitos que están afectándonos.


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El amor más allá de la idea que hemos aprendido a través de la televisión, es una energía que cuenta con tres características: Ordenante, coherente y armónica. Gracias a estas tres características, el amor permite la organización de nuestras células de una forma ordenada, coherente y armónica.



El amor es una energía inteligente que vibra a 850 Mhz y que permite la sanación de los órganos. Necesitamos aprender que en la enfermedad debemos quitar cosas que nos sobran para poder llegar al amor. Donde hay amor no puede haber caos. Cuando estamos en presencia del amor no existe la discordia, ni los problemas. Cuando hay amor, hay inofensividad, no hay nada que ataque al cuerpo emocional, por tanto no hay nada que enferme a nuestro cuerpo físico.



Pero para que exista la verdadera sanación además del amor, necesitamos que haya ciencia. Aprender a conocer cómo funciona nuestro cuerpo, pasar del intelecto al discernimiento, entender cómo funciona nuestra energía vital.



Para lograr esta comprensión, debemos trabajar en grupo. Cuando el hombre trabaja en grupo da lo mejor de si y aprende a cambiar a través del otro. Al trabajar con otros aprendemos a armonizarnos en medio del caos y si queremos sanarnos o sanar a alguien más, la primera persona que se debe armonizar es quien va a sanar. Al estar armonizados aparece la inofensividad, somos más receptivos a la información que otros nos dan y por tanto podemos hacer un mejor trabajo para sanar la enfermedad.



La inofensividad se pierde porque solo hay emoción que se va estancando y como resultado produce la enfermedad. La sanación se logra con la trascendencia de la emoción y una mente brillante. Para lograr que se produzcan ideas brillantes es necesario trabajar los pensamientos, realizar estudios, debates, buscar ideas nuevas, que nos lleven a un nivel científico del conocimiento de nuestro ser.



Sanar es tomar la energía del amor y usarla científicamente para trasmutar la enfermedad, es permitir que el cuerpo lleve sus funciones normales mas allá de la enfermedad. Es permitir el flujo de la energía vital que ha sido obstaculizada.



Redactora
JP Ben-Avid